Había una vez una persona que no tenía la suficiente inteligencia como para poder controlar sua vicios, metida en el alcohol e inmersa en el mundo de las drogas, la persona se iba haciendo cada vez más débil hasta el punto en el que su vida se desmoronaba a medida que pasaba el tiempo.
Aspecto desaliñado, frío y distante presentaba la persona momentos antes de morir.
Sin duda no había disfrutado de cada instante que se producía cada vez que la persona daba un paso hacia delante.
Día soleado, el cielo se encuentra despejado y azul celeste, una persona camina por la calle mientras tararea una canción que protagoniza la melodía de un anuncio. Esta persona mira a su alrededor, curioso y espectante a todo tipo de cambios a su alrededor, de pronto , en medio del camino aparece espontáneamente otra persona, de aspecto pálido y enfermo. La persona observa a la otra con desparpajo asombrado ante el deterioro de esta. La persona cae al suelo y queda envuelta en una pesadilla de la que nunca despertará. En ese instante, la persona no sabe reaccionar ante lo que ocurre y decide estar a su lado sin decir una palabra. Ésta descubre en uno de los orificios de su nariz polvo blanco similar a la droga.
A continuación se hace una breve alusión a los objetos imaginarios que viven en el mundo real que se encargan de destrozar la vida de mucha gente, estas son denominadas drogas.
